Becoming a VS angel 2/x


Segunda parte de la vida como modelo de nuestra protagonista, comenzando a trabajar para una de las marcas más conocidas del mundo, Victoria's Secret.

Flashback.

Había llegado el día. Nunca me había puesto un reto como aquel en toda mi vida. Necesitaba un cambio. Cuando vi que estaban en plena búsqueda de nuevas caras para la mundialmente conocida firma de lencería, Golden Angels of Victoria's Secret, ni siquiera lo dudé. Principalmente porque me hacía algo de falta el dinero.

El taxi me dejó en la misma puerta del hotel en el que se realizaba el evento, la cantidad de chicas que había allí era innumerable. Cuando me apunté a aquello no sabía realmente la cantidad de competencia que tendría.

A algunas se las veía nerviosas, a otras con la suficiente seguridad en sí mismas como para no estar mordiéndose las uñas cada dos segundos. Y yo no me había dado cuenta de cuánto quería aquel puesto hasta que vi la cantidad de mujeres con potencial que había en aquel hall. Me senté en un asiento vacío entre dos chicas, ninguna de las dos hablaba, estaban completamente ensimismadas, posiblemente ni tan siquiera se habrían dado cuenta de que me había sentado junto a ellas.

Las chicas iban pasando poco a poco a los camerinos en los que se cambiarían de ropa para la prueba. Según pasaban los minutos se iba reduciendo el número de personas que había allí hasta que por fin llegó mi turno de prepararme. 

[...]

Estaba nerviosa, era la primera vez que se me ocurría hacer algo así, pero allí estaba con el conjunto de lencería negra típico de los castings de aquella marca. Me llamaron –Dánae Mckenzie −Era mi turno. Una sonrisa se dibujó en mi rostro al escuchar mi nombre salir de aquella integrante de la organización. Paseé una de mis manos por el pelo dorado y ondulado que ondeaba a cada paso que daba, tomando rumbo hacia el inicio del casting. 

Saludé sin poder dejar de sonreír mientras clavaba mi vista en el punto fijo que era el jurado al otro lado de la sala y comencé a caminar en dirección hacia ellos, contoneando mis caderas a cada paso que daba. La verdad es que me estaba divirtiendo y eso era algo que se podía ver claramente en mi rostro, en mi sonrisa y en la pasión que se forjaba en mi mirada a cada movimiento de caderas y brazos que daba. 

Cuando llegué a la altura del jurado me puse de perfil en un ágil movimiento, colocando uno de mis brazos en la cintura y guiñando un ojo a aquellos que debían dictaminar si seguiría adelante o esto se acababa aquí. La sonrisa no se había borrado de mi rostro en ningún momento, y justo antes de dar la vuelta sobre mí misma para salir por misma dirección que había venido, guié mi mano libre a mi rostro y solté un beso volado al jurado. 

Seguí caminando en dirección a la salida sin dejar de contonear mis caderas, cuando llegué al punto de origen volví a girarme, sabía que ahora llegaba el turno de preguntas para conocerme mejor. Era fácil. Las respuestas salieron de mi boca de manera fluida, con naturalidad. Easdale, Escocia, diecinueve años, Stanford, California. Había ensayado lo que diría a cada pregunta que me harían como mil veces con mi hermana melliza.

−Señorita Mckenzie, ¿Sería capaz de decirnos por qué quiere formar parte de nuestro equipo y qué podría aportar a él? −Dijo uno de los examinadores, estaba sentado en el centro de la mesa, trajeado y con su vista clavada en mí.

Tomé aire antes de contestar a su pregunta. Tenía mi ficha delante, la estaba viendo y examinaba detenidamente cada foto del book que había aportado junto con mi candidatura para aquella firma. La seguridad en mí misma regresó a la vez que se dibujaba una amplia sonrisa en mi rostro y después comencé a hablar −Llevo siguiendo la firma toda mi vida −Era mentira, apenas llevaba unos pocos años detrás de ella, pero ni siquiera titubeé al decir aquellas palabras −Y siempre me ha encantado ver lo mucho que se divertían las chicas cuando desfilaban, siempre he querido vivir una experiencia como ésta, aunque nunca pensé que podría hacerla realidad −Hice una breve pausa para volver a tomar aire −Y creo que podría aportar energía y vitalidad. Soy una persona con iniciativa.

Vi una leve sonrisa dibujarse en el semblante serio de aquel hombre −¿Y cómo te definirías?

Y hasta ese momento creo que no me había dado cuenta de lo difícil que era esa pregunta, era fundamental responderla bien, sin ser demasiado altiva pero demostrando, claramente, mi forma de ser.

−Es fácil −Dije y sentí mi mirada centelleando mientras miraba fijamente a aquel hombre

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