Destruyendo mi maquillaje.


Actividad de trabajo para Tarte como embajadora, en el que nuestra protagonista prueba un set de maquillaje nuevo de la marca.

image#TarteMermaid

La tarde había comenzado a caer en Depoe Bay, tiñendo de rojizo el océano Pacífico que se veía desde la casa de Dánae McKenzie.

Había estado esperando a su hermana mientras preparaba todo lo que necesitaba para el trabajo que iban a realizar aquella tarde. Mientras Olivia jugaba tranquilamente en el salón viendo The Little Mermaid de fondo Dána había colocado una cámara frente a su cama, en el piso superior de aquella casa costera junto a la bahía.

Había comenzado a trabajar en Tarte y con su ingreso le habían regalado un set de maquillaje que ella había misma había elegido entre tres. Cómo no, haciendo alusión a su propia naturaleza, había escogido Tarte Mermaid como set inicial, y ahora debía usarlo, promocionando aquella nueva colección de maquillaje que la marca estaba lanzando.

El timbre resonó en el piso inferior, haciendo eco por toda la casa. Dánae sonrió para sí misma y bajó casi corriendo las escaleras del domicilio para abrir la puerta lo más rápidamente que pudo. Caitlin la esperaba en el porche delantero de la vivienda, con una sonrisa dibujada en su rostro y el cabello ondulado cayendo por sus hombros de manera salvaje.

−¡Por fin has llegado! –Exclamó la castaña a su hermana melliza, y la cogió del brazo para tirar de ella hacia el interior de la casa.

Cait se rió con suavidad, ya conocía de sobra a su hermana y sabía lo intensa que era cuando se trataba de algo que amaba tanto como su trabajo −¡Fiera! ¿A dónde vamos tan rápido? –Dijo Caitlin mientras intentaba frenar a su hermana −¿Tantas ganas tienes de empezar a trabajar? Deberías de tomarte unas vacaciones, te pasas demasiado tiempo trabajando –Se rió.

−Venga, Cait, vamos, que te quiero enseñar una cosa –Dijo Dána mientras paseaba la punta de la lengua por sus labios, humedeciéndolos.

Caitlin desistió ante los intentos de su hermana a llevarle al piso superior y juntas atravesaron la casa para después subir aquellas escaleras que llevaban a los dormitorios, el de su hermana se encontraba a mano derecha de éstas. Entraron a la habitación y Dánae llena de excitación se encaminó hacia la cama para enseñarle ciertas cosas del set, sabía que le gustarían.

−Por favor, Dán… −Se rió entre dientes, acercándose hacia la chica para después sentarse en el borde de la cama –Es precioso –Clavó sus ojos verdes en Dánae y sonrió −¿Y qué tenemos que hacer con todo esto?

−Grabarnos probándolo –Dijo ella y se mordió la cara interna de la mejilla con suavidad. Seguidamente se encaminó hacia la cámara de vídeo que descansaba en un trípode –Vamos a hacer uno de esos VLOGS que te gustan tanto.

−¡Me pido primer para probarlo! –Casi gritó Caitlin llena de excitación, y es que a pesar de tener casi veinticinco años y ser mujeres hechas y derechas cuando estaban juntas volvían a convertirse en verdaderas niñas.

−¡Eh! No, no, primero me maquillas tú a mí que soy la que tiene que salir maquillada –Se rió Dány y dio al play de la cámara para comenzar a grabar y se sentó junto a su hermana. Cogió varios de los productos que le habían dado en aquel set de maquillaje y miró a cámara dibujando una de sus mejores sonrisas −¡Hola, hola! Soy Dánae…

−¡Y yo soy Cait! –Le cortó su melliza con un tono de voz aniñado y dulce.

−Y hoy venimos a enseñaros Tarte Mermaid –Continuó la otra –Me han dado todo este set para enseñaroslo y que mi hermana me maquille –Frunció el ceño con suavidad, de manera graciosa –Igual tengo que tener miedo… ¿verdad?

Su hermana le dio un codazo entre risas y se giró para mirar a Dánae tomando el maquillaje líquido entre las manos –Bueno, es hora de empezar –La muchacha manchó una esponja con un poco de maquillaje y comenzó a deslizarla por la piel pálida de su hermana melliza.

−Todo lo que vamos a utilizar viene en el set Tarte Mermaid que ha sacado para la nueva temporada de verano, no lo olvidéis –Dijo Dána mientras dejaba que su hermana la maquillara. Cerró los ojos y para facilitar el trabajo de Cait se colocó el pelo en una cola de caballo alta.

El color uniforme fue cobrando fuerza en la piel de la embajadora, quitando cada rastro de pequeñas imperfecciones que pudiera tener. Seguidamente Caitlin le dio polvos de contacto para anclar bien el maquillaje al rostro de su hermana. Se mordía el labio inferior, estaba completamente enfrascada en lo que estaba haciendo. Delineó la parte baja de sus ojos azul con un eyeliner de lápiz en el mismo color agua marina de los ojos de Dánae, brillante, un color completamente fantasía y comenzó a impregnar purpurina en gel rosáceo por la parte baja del ojo de la chica, haciendo un verdadero estilo escamoso a aquella parte de su rostro. En el párpado móvil primero lo pintó con un eyeshadow azul similar al del eyeliner, manchando una de las brochas de cola de sirena para hacerlo y dejó después otra vez rastros de gel escamoso en colores azules y rosáceos por su párpado superior, haciendo que se uniera con lo que había pintado previamente. El degradado que hizo quedaba completamente simétrico en cada ojo. Pegó algunos elementos decorativos a la piel de su hermana, poniendo previamente sombras e iluminaciones en donde correspondía

Finalmente deslizó un gloss rosita, muy suave, casi imperceptible por los labios de la castaña. Cuando su hermana terminó de maquillarla la chica apretó los labios para terminar de fijarlo.

Cuando Dány se giró hacia la cámara nuevamente tenía una presencia completamente diferente a la inicial, pareciendo una verdadera sirena.

− ¡Y tachán! Espero que haya quedado bien, todavía no me he visto… −Se quejó ella y se levantó de la cama con prisa para ir al tocador. Cuando se vio en el espejo se quedó verdaderamente impactada de cómo había quedado al final. Cuando volvió frente a la cama esbozó una amplia sonrisa −¡No lo olvidéis Tarte Mermaid! Es auténticamente inmejorable.